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3 señales de estrés infantil por aislamiento y cómo combatirlo

By World Vision Perú

En la actualidad, el estrés forma parte de la rutina del ser humano, y los niños/as por desgracia no están exentos.

Durante la época de confinamiento y aislamiento social debido al COVID-19, miles de familias con niños pequeños se han visto afectadas. Al no tener que ir a la escuela ni salir de casa, y básicamente cambiar su rutina por completo, muchos niños y niñas presentan cambios de comportamiento notorios que, en realidad, pueden ser síntomas de estrés infantil.

Si bien no es fácil para los padres y madres reconocer los síntomas de estrés en los niños/as, el portal de la organización KidsHealth afirma que existen formas de detectarlo, las cuales se perciben en cambios a corto plazo en cuanto a su conducta, cambios alimenticios o en los patrones de sueño, por nombrar algunos.

En este blog te contamos cómo detectar estas señales de estrés infantil para que puedas combatirlas de forma positiva.

 

3 señales de estrés infantil por aislamiento y cómo combatirlo



Cambios en los patrones de sueño

 

El sueño es un estado de reposo que utiliza el organismo para recuperarse de los esfuerzos sufridos durante el periodo de vigilia, resultando una conducta natural, periódica, transitoria y reversible. A lo largo de la vida, el comportamiento del sueño varía dependiendo de los ciclos biológicos propios y del entorno, esto puede resultar en cambios vinculados al desarrollo psicomotor y condicionantes educativos, familiares, laborales y sociales.

De acuerdo con Mindell y Owens (A Clinical Guide to Pediatric Sleep), se estima que aproximadamente entre un 25 y un 30% de los niños menores de 5 años de edad presentan problemas o alteraciones del sueño de diverso orden.

Se sabe que estos problemas presentan una tendencia familiar, de forma que en los hijos de padres con hábitos de sueño irregulares y que se acuestan tarde se asocian más problemas de sueño, somnolencia diurna y hábitos alimenticios irregulares.

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Entonces, en los niños, los cambios en el patrón de sueño, por calidad o cantidad, puede causar somnolencia, cefalea, dificultades de atención y déficits cognitivos y conductuales (depresión, ansiedad) que afectan significativamente a la calidad de vida de los niños y sus familias.

Otras señales de estrés son: la dificultad para conciliar el sueño en las noches, siestas prolongadas o intermitentes. Estos cambios de patrones en el sueño afectan su humor, lo que también puede causar cierta irritabilidad. A veces, también aparecen pesadillas o miedos evolutivos exacerbados (a la oscuridad, personajes disfrazados) o ansiedad de separación.


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Cambios en la alimentación

 

Ya sea por exceso o falta de apetito, los cambios en la alimentación son síntomas de estrés infantil. Algunos niños que se sienten estresados comienzan a comer en exceso, a deshoras o, simplemente, no lo hacen. Algunos niños incluso pueden presentar dolores de estómago que deben tratarse por un profesional.

De acuerdo con el portal Red Salud, estos son los principales errores de alimentación que cometemos y que pueden causar o detonar el estrés infantil:

 

  • Exceso de grasas y azúcar: evitar los snacks y comida con alto contenido de alguno de estos componentes es fundamental. Se trata de productos que llenan de energía por un rato, pero que no aportan ningún nutriente.
  • Saltarse las comidas: el hábito de dejar de desayunar, almorzar o cenar, hace que el metabolismo se vuelva más lento y, por ende, sea más fácil subir de peso. Además, contribuye a la descomposición de la masa muscular y provoca debilitamiento general.
  • Antojos: comer sin hambre, por lo general, es producto de la ansiedad no controlada. Ceder a los antojos solo se traduce en exceso de calorías.
  • Falta de ejercicio: a veces, la tensión del día a día hace perder el interés de realizar alguna actividad física. Sin embargo, practicar ejercicios de manera regular te ayuda a liberar el estrés, además de mantenerte en forma.

 

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Dificultad para expresar sus sentimientos y otros comportamientos inusuales

 

Los niños no están familiarizados con el estrés, por lo tanto puede resultarles difícil expresar sus sentimientos. Normalmente describen sentimientos diferentes a los que tienen en realidad, como molestia, tristeza o enojo.

Asimismo, los niños más pequeños pueden mostrar signos de reacción frente al estrés al adoptar nuevos hábitos, como chuparse el dedo, enroscarse el cabello con el dedo o meterse el dedo en la nariz. Los niños mayores pueden comenzar a hacer berrinches por motivos menores, a agredir a otras personas o a desafiar la autoridad. También es común que tengan problemas para concentrarse o terminar la tarea escolar. Otros niños se abstraen o pasan mucho tiempo solos.

 

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¿Cómo combatir el estrés infantil causado por la cuarentena?

 

Algunos consejos para lidiar con el estrés infantil durante el aislamiento:

 

  • Apóyate en la tecnología para mantenerse conectados con los demás.
  • Tengan tiempo de dispersión con actividades físicas, asómense por una ventana para respirar un poco de aire fresco.
  • Monitorea y establece límites para el uso de videojuegos o internet
  • Dales tiempo libre 
  • Planifica algo divertido.
  • Organiza tu rutina
  • Mantén la calma y proporciona tranquilidad, brindando explicaciones apropiadas para la edad de tus hijos e hijas.
  • Sé positivo, todo es temporal.



¿Es posible combatir los síntomas de estrés en tus hijos pequeños?

 

Sí. Como ves, para combatir los síntomas de estrés infantil de tus hijos e hijas necesitas tener paciencia y ser empático/a, pero también mantener una buena comunicación, pacífica y acorde a su edad. De esta forma podrán entender que la situación es temporal y que todos en la familia deben cuidarse. En resumen, aplazar las reacciones inmediatas y escuchar consejos es un apoyo importante para evitar la violencia ante alguna situación de estrés.

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